jueves 23 de febrero de 2012

¿Golf en un secarral de la Sierra de Segura? La Diputación aún no lo descarta





















Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén, sigue hablando de la posibilidad de construir un campo de golf en un secarral de la Sierra de Segura. Esta idea, preocupante hace algunos años, resulta hoy inocua porque la crisis no deja margen para unas inversiones que, tal como están las cosas, resultarían ruinosas.

Lo pintoresco del asunto es que el discurso de los dirigentes políticos de nuestra provincia y de nuestra región sigue combinando las loas al desarrollo sostenible y los apremios al cambio de modelo productivo con la apuesta por proyectos que, en la práctica, irían en el sentido exactamente opuesto. En este asunto, por lo menos, Javier Arenas va de frente: dice directamente que está “harto de la milonga del desarrollo sostenible” y que en Andalucía se debe volver por la senda del ladrillo lo antes posible. Sin remilgos.

Un campo de golf en esta esquina de Jaén significaría una lluvia no de agua, ni de trabajo sostenible en el tiempo, sino de ladrillos, porque las operaciones inmobiliarias especulativas son inherentes a los nuevos campos de golf. Y, por mucho barniz verde que se le dé a estas operaciones, los campos de golf, en nuestro contexto geográfico, significan también expolio de recursos hídricos, abuso de plaguicidas, degradación del paisaje y despilfarro energético.

Jaén necesita una nueva generación de líderes políticos valientes e innovadores.

domingo 19 de febrero de 2012

Amplio eco en la prensa provincial del impacto ambiental de la captación de agua de El Maguillo – Ecologistas en Acción pedirá a la CHG la revocación de la concesión







































  

Artículos publicados por los diarios Ideal y Jaén el 15 y el 18 de febrero de 2012 respectivamente

Los medios de comunicación provinciales están mostrando un renovado interés por el caso del sondeo de El Maguillo desde que la Dirección del Parque Natural emitiera un informe certificando el impacto ambiental que causa y pidiendo la revisión de la concesión otorgada  a la comunidad de regantes de Beas de Segura por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

Los diarios Jaén e Ideal y varias emisoras de radio se han hecho eco de la situación y es lógico que así sea, porque a día de hoy es muy difícil que alguien comprenda por qué se sigue permitiendo lo que nunca debió autorizarse, a saber, extraer agua subterránea del interior del Parque Natural con la exclusiva finalidad de aumentar la producción agrícola de una zona de olivar, cuando no hacía falta ser ningún experto para anticipar que se iban a secar fuentes y arroyos, a cuya evidencia se ha sumado el peligro para la flora legalmente protegida que ha detectado el citado informe de la Dirección del Parque.

La comunidad de regantes de Beas de Segura va a tener que tomar decisiones importantes en fechas muy próximas, así que esperamos que imperen el sentido práctico y la previsión de futuro antes que el cortoplacismo y el empeño en posturas que no harán más que complicar las cosas a los propios regantes.

Ecologistas en Acción va a pedir formalmente a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que revoque la concesión, como  única medida consecuente con la información actualmente disponible acerca de las negativas consecuencias que implica para el medio ambiente. En realidad, ni siquiera debería hacer falta que esta medida de sentido común la tuviéramos que pedir los ecologistas: bastaría con que algunos dirigentes políticos provinciales y locales sacasen alguna conclusión práctica de su propio discurso. Me refiero a esas referencias, mil veces escuchadas en la provincia de Jaén, acerca de que lo que necesita el sector olivarero de esta provincia no es más producción, sino más calidad, mejor comercialización y más respeto por el medio ambiente.

jueves 9 de febrero de 2012

Febrero en la Sierra de Segura





































El cárabo se reproduce en invierno
Dibujo: José Manuel Valero Rodríguez 

"Del olivar se levantan columnas de humo blanco allí donde se están podando las olivas. En el monte, va ganando espacio el verde, sobre el que destacan el  malva y el blanco del "azafrán serrano" y las primeras margaritas. En los bosques húmedos echa el heléboro sus raras flores, como copas de sépalos verde claro y carentes de pétalos. Cerca de ellos aparecen las prímulas, cuyo nombre denota su carácter de flor pionera que anticipa la primavera. En los suelos pastoreados abundan ya los amarillos narcisos. También florecen los sauces y esparcen su polen los escasos tejos y sabinas albares que nos quedan.

Muchos invertebrados siguen hibernando en el suelo o en la corteza de los árboles, mientras otros, cuyo ciclo vital no va más allá de los meses cálidos, dejaron antes de morir sus huevos escondidos a la espera de que el buen tiempo los incube y nazcan nuevas generaciones.
Aunque la mayoría de reptiles y anfibios están poco o nada activos, el sapo corredor está ya reproduciéndose. Es un sapo que no tiene mucha  dependencia de la proximidad del agua, bastándole charcones temporales de poca profundidad, a los que solo se aproxima en esta época para que la hembra deposite sus largos rosarios gelatinosos de cerca de 4000 huevos.

En cuanto al pajarerío, hay de todo. Algunos invernantes ya se nos van marchando, como los zorzales, pero la mayoría siguen entre nosotros luchando por las últimas semillas y aceitunas. En las postrimerías del mes, puede que ya se oiga al mirlo macho atrayendo a la hembra con su canto pausado y melodioso desde árboles, tapias y tejados.

El halcón peregrino nos ofrece el espectáculo de sus gritos y acrobacias nupciales cerca de los cortados donde nidifica. (...) También el cárabo se reproduce ahora. Es nuestra rapaz nocturna cuyo canto es más frecuente durante todo el año, y en las noches de invierno basta con un paseo para  identificar su inconfundible reclamo en las zonas boscosas que rodean pueblos y aldeas.

Los jabalíes, aunque de costumbres nocturnas, salen a veces de día en invierno para hozar en busca de alimento. Y las jabalinas puede que queden ahora preñadas, porque el calendario reproductor de esta especie es bastante anárquico. Empieza ya a producirse el desmogue de los ciervos: la cuerna, que les dio una imagen tan majestuosa, cae al suelo como si cualquier cosa, en una especie de rito anual de renovación. Es un gasto de energía tremendo para el ciervo producir cada año tanta cornamenta, pero peor sería acarrear con un peso cada año vez más grande y engorroso. Ahora quedarán dos protuberancias sobre las que una semana después empieza a crecer la nueva cuerna". 

Javier Broncano y Joaquín Gómez 

viernes 3 de febrero de 2012

La dirección del Parque Natural confirma que la captación de El Maguillo causa graves impactos ecológicos
























El caso del sondeo de El Maguillo ha dado recientemente un giro tras el informe presentado por Catalina Madueño, Directora-Conservadora del Parque Natural, ante la Junta Rectora del mismo. Este informe viene a confirmar las apreciaciones de los anteriormente realizados por un equipo de hidrogeólogos de la Universidad Pablo de Olavide encargado por los vecinos afectados.

En resumen, el informe de la Directora del Parque pide la revisión urgente de la concesión de captación de agua subterránea para riego de olivar a la comunidad de regantes de Beas de Segura, porque “de las observaciones realizadas, existe constancia de la desecación intermitente de algunos manantiales, y con visos de permanencia desde finales de octubre, de algunas fuentes cercanas al sondeo, que NUNCA habían perdido el caudal, entre ellas, Fuente Pinilla y Fuente de la Reja (junto al sondeo nº2), Fuente del Fresno (junto al sondeo nº3), y sobre todo, el Rollo de Buenamar”. (Las mayúsculas son de la propia Directora).

El informe también concreta que “una alteración de las condiciones hídricas de la zona indica una previsible afección” a varias poblaciones de flora protegida, concretamente violeta de Cazorla (Viola cazorlensis), avellano (Corylus avellana), boj (Buxus sempervirens) y sarga (Salix eleagnos ssp. angustifolia). También se citan numerosos incumplimientos por parte de la comunidad de regantes relativos a los caminos, la nave, las conducciones, el grupo electrógeno y otras infraestructuras del sondeo.

Tiempo habrá de valorar con más detalle lo que está pasando en El Maguillo pero, por ahora, baste con señalar que los hechos nos dan la razón al 100% a los vecinos afectados por el sondeo y a Ecologistas en Acción, y que la situación es tan clara que lo que procede no es ya la revisión de la concesión para extraer agua, sino la inmediata revocación de la misma y el desmontaje de las impactantes infraestructuras realizadas.

Foto: escape de agua con fertilizantes de la captación de El Maguillo en pleno bosque, en el interior del Parque Natural. Realizada por la Plataforma Valles Verdes en agosto de 2011.

miércoles 25 de enero de 2012

Sintiendo nuestros bosques



Bosque
Ángel González
Recitado por Rosa de Gea

Cruzas por el crepúsculo.
El aire
tienes que separarlo casi con las manos
de tan denso, de tan impenetrable.
Andas. No dejan huellas
tus pies. Cientos de árboles
contienen el aliento sobre tu
cabeza. Un pájaro no sabe
que estás allí, y lanza su silbido
largo al otro lado del paisaje.
El mundo cambia de color: es como el eco
del mundo. Eco distante
que tú estremeces, traspasando
las últimas fronteras de la tarde.



Como todo el mundo sabe, una palabra vale por mil imágenes. Al menos si está dicha por un poeta como Ángel González –a quien, por cierto, tuvimos el privilegio de ver y escuchar, ya en las postrimerías de su vida, en la Iglesia de los Jesuitas de Segura de la Sierra.

Unas palabras bien escritas expresan con exactitud determinada experiencia de su autor, pero además ayudan al lector a recrear la suya propia, haciéndola más rica y más consciente. Por eso he apuntado en un papelito este poema. Para traerlo al corazón cuando uno se embosca en los serenos pinares salgareños de Río Madera, en los mágicos robledales del valle del Guadalquivir, en los sobrios y remotos encinares de Roblehondo o en las misteriosas acebedas de Siles.

En esos, y en tantos otros lugares de nuestras Sierras, sigue siendo posible sentir que tus pies no dejan huellas y que ni siquiera el pájaro sabe que estás allí. En esos momentos, uno es nada porque lo siente todo.

martes 10 de enero de 2012

Guarrear las fuentes ya no cuesta 600 maravedís





























50. LAS FUENTES DE LOS TERMINOS ESTEN LIMPIAS Y SE GUARDEN DOS BARAS ALREDEDOR
Item ordenamos y mandamos que porque las fuentes estén limpias y sus nacimientos para el beber de las gentes y su servicio y aprovechamiento que ninguna persona abreve puercos ni laben en ellas otras suciedades, sopena de 600 mrs aplicados por tercias partes juez denunciador y concejo que todas dichas fuentes y nacimientos fuera de los pueblos que son conocidos resten limpias para el dicho servicio de los hombres dos baras de medir alrededor dellas so la dicha pena porque ansí conbiene al bien público. 

(Ordenanzas del Común de la Villa de Segura y su Tierra, promulgadas en Orcera en 1580)

Así que 600 maravedís era la receta que prescribían las legendarias Ordenanzas del Común de la Villa de Segura, a finales del siglo XVI, para los que los que guarreasen las fuentes de la Sierra de Segura. La multa no debía ser ninguna tontería teniendo en cuenta que por aquel entonces una docena de huevos en Castilla la Nueva costaba 63 maravedís, y que en aquella época, tan lejana aún de la ganadería industrial, comprar huevos con dinero era un lujo.

Hoy, sin embargo, por unos eurillos de nada compramos coca-colas, latas de atún, botes de cerveza y cartuchos con plomo. Incluso en medio de la crisis más temible, en conjunto somos una sociedad de una riqueza que en el siglo XVI era inimaginable. Y entre que estamos forrados y que no necesitamos las fuentes para nada, nos permitimos mancillar lo que debería ser un bien cultural público respetado con auténtica veneración. Y además sin temor a que te pillen y tengas que pagar un pastón, como ocurría en 1580. En algunos asuntos no hemos progresado demasiado.

La foto está hecha en un abrevadero en el monte de Peñalta (Orcera), no lejos de donde hoy está la plaza de toros de Orcera y antaño estuvo el Monasterio franciscano de Santa María de la Peña, que es el lugar en el que las Ordenanzas fueron firmadas con solemnidad por los procuradores de las villas y lugares que entonces formaban parte el Común. Más cerca aún, en la mismísima fuente que hay en ese lugar, aún llamada Fuente del Convento, se lavan coches con total tranquilidad.

A mí lo que más pena me da no es ya la total falta de sensibilidad de los contaminadores, sino que su conducta no es más que una de tantas consecuencias de esa falta de aprecio y de respeto por lo público -por todo lo público- que sigue aún tan arraigada.

Hoy en día estas cosas no se arreglan a base de maravedís, pero hace falta mucha educación ambiental, incluso mucha educación a secas. Seguro que lo conseguimos. Otros lo han hecho.

Foto: Javier Broncano

miércoles 4 de enero de 2012

Enero en la Sierra de Segura




























Huellas de ardilla en la nieve
Foto: http://www.adventuresofclayball.com

"Con el invierno recién estrenado, enero es tiempo de aires fríos y limpios, de poca luz y mucha agua, de silencio en el bosque y movimiento en el olivar, donde continúa la recogida de la aceituna.

La nieve pone en apuros a  muchos animales a la hora de buscarse el alimento. Pero también protege de las heladas, gracias al aire atrapado en cada copo, a las muchas plantas que quedan bajo su manto y a los animales que hibernan en huras y abrigaños, desde los invertebrados a los tejones, que se permiten un placentero semiletargo gracias a la capa de grasa que han acumulado en otoño. Y a nosotros la nieve nos ofrece el excitante descubrimiento de las huellas de la fauna, adivinando, o tan solo imaginando, las mil correrías de los animales a través de las calcas que van dejando en la blancura.

Los gélidos aguavientos que baten los calares dejan claro cuáles son los campeones del mundo vegetal en tan duras condiciones: las plantas rastreras y almohadilladas como piornos y enebrinas, además del pino salgareño, más achaparrado en estas alturas. Dirige a veces sabiamente todas sus ramas a favor del viento, y se le llama entonces pino bandera.

Pero la vida vegetal dormita. Muchos árboles aprovechan la abundancia de agua para acumular reservas.  Chopos, arces, olmos, fresnos y avellanos, así como muchos arbustos de hoja caediza, están con las ramas desnudas, pero sus yemas nos recuerdan que no falta tanto para que la vida explote de nuevo. Las semillas, bajo el abrigo de la pinocha y la hojarasca, así como bulbos y tubérculos bajo el suelo, están también a la espera de que llegue su sazón con la templanza, si es que antes no han servido de alimento para los animales del bosque. Cochinillas y lombrices contribuyen previsoramente a ir preparando ese renacimiento de la vida, porque en pleno invierno siguen trabajando la tierra húmeda y haciéndola más fértil.

Los reptiles y anfibios están aletargados, aunque el sapillo pintojo puede estar ya emitiendo su débil canto nupcial junto a los aguazales."

Javier Broncano y Joaquín Gómez 

sábado 24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad... y mucha evolución





































Gracias por esta imagen a la Sociedad Giennense de Historia Natural

jueves 22 de diciembre de 2011

La Sierra de Segura parece condenada a ser escenario permanente de ejercicios aéreos militares


Los aviones militares siguen sobrevolando con regularidad la Sierra de Segura sin que la Junta de Andalucía haya hecho nada por impedirlo desde el grave incendio forestal provocado por un accidente en septiembre de 2009. También siguen produciéndose los episodios de estruendo por rotura de la barrera del sonido.

María González Talón es una vecina de Segura de la Sierra que hizo y colocó una pancarta de protesta el mismo día del incendio. Hoy sigue indignada porque los vuelos continúan realizándose y pide acción ciudadana. Estos son su texto y sus fotos.


"Estaba yo una plácida mañana de septiembre 2009 desayunando y
contemplando los montes que aparecen a través de la tronera del patio
cuando me atacó un vuelo rasante de caza, nunca nos acostumbraremos a
ese susto, a ese estruendo que llega y se va como un rayo, así, a unos
cientos de metros sobre nuestras cabezas de la Sierra y de Segura, ya
lo sabéis, llevan años así.
Pero aquel día unos minutos después del ataque a mariagonzalez
desayunando, y una vez recompuesta la contemplación y la mirada, y
feliz porque no se me había caído el avioncito en el café con leche,
veo que sale una columna de humo justo en la cuerda de los montes, el
caza se había estrellado, vinieron soldados a recoger los
"proyectiles" que llevaba ....y ardieron 300Ha ¿ lo recordáis? os hice
llegar la noticia ¿la dió la prensa? y las fotos del incendio, de la
pancarta que puse, duró un día, y la carta que escribí a El Pais, que
publicaron, aunque expurgada....¿recordáis?
Sí que hubo debate en la prensa acerca de la prohibición de jugar a la
guerra en el área del Parque y parecía que los juegos habían terminado
o por lo menos remitido pero, pero ahí tenéis las fotos que hice hace
dos días.
Llevan unas semanas de maniobras intensas, de nuevo sobre nuestras
cabezas ¿será para promocionar juguetes de guerra?
Os pido, como siempre, acción, ideas y sobre todo publicidad, prensa,
prensa y web, web.
Porque ¿nos apuntamos a Horacio o a Hamlet ?

Whether ´tis nobler in the mind to suffer
The slings and arrows of outrageous fortune,
Or to take arms against a sea of troubles,
And by opposing end them?

Esta que no es Ofelia."

No, no tenemos por qué resignarnos a sufrir "las flechas de un cruel destino", podemos optar por "luchar contra un mar de dificultades".

Fotos: María González Talón

El Ministerio de Defensa dice no a la Junta de Andalucía
Un país maravilloso para efenderlo, no para ponerlo en peligro
 

viernes 16 de diciembre de 2011

Diciembre en la Sierra de Segura





































Búho real (Bubo bubo)
Dibujo: Juan Manuel Valero Rodríguez 

"Las más agrestes profundidades del bosque son escenario en las noches de diciembre de uno de los ritos nupciales que más impresionan: el del búho real, una de nuestras rapaces de reproducción más madrugadora. Durante horas, el macho se posa en sus cantaderos y hace sonar por barrancos y roquedos su llamada, tan profunda y poderosa que se oye en varios kilómetros a la redonda. La hembra le contesta en un tono algo más agudo y comienza una larga conversación de reclamo entre los amantes que continuará con persecuciones y piruetas en el aire, y finalizará con la danza del macho alrededor de su pareja que precede a la cópula.

El frío tampoco es problema para el buitre leonado, que inicia en diciembre las paradas nupciales desde sus altos cantiles desafiando al hielo, a la nieve y a la ventisca. Cuando la mañana está soleada, la pareja remonta su pesado vuelo y planea a gran altitud, muy juntos y en perfecta sincronía. La hembra inicia un picado que será imitado al milímetro por el macho y luego vendrán una serie de asombrosas acrobacias que parecen templar el gélido aire de la alta montaña.

Hubo tiempos en que diciembre era testigo de acontecimientos naturales que hoy parece increíble que sucedieran en la Sierra de Segura: el oso se aletargaba, el corzo perdía los cuernos, el lince maullaba para atraer a la hembra, el buitre negro exhibía su vuelo nupcial y el aullido del lobo añadía más hielo a la noche. Hoy ninguno está con nosotros. ¿Nos resignamos a rebajar los antiguos esplendores a la categoría de mitos?"

Javier Broncano y Joaquín Gómez