miércoles, 30 de septiembre de 2009

Tirar el frigo por el puente también es cultura tradicional




  
Fotos: Javier Broncano

¿Para qué sirve un puente? Desde los romanos hasta los años 60 del siglo XX, servían para salvar ríos y barrancos. A partir de esa fecha, se les da una nueva utilidad: tirar toda clase de objetos, preferentemente electrodomésticos. Una vistosa costumbre que ya forma parte del acervo de la cultura tradicional rural. En las fotos veis una muestra, cerca de Orcera.
Hoy en día hay otra forma de deshacerse de los electrodomésticos, que es llamar al ayuntamiento, enterarse de cómo funciona el Punto Limpio (móvil o fijo) de tu pueblo y llevar el artefacto en cuestión al lugar indicado.
En fin, un engorro. Nada que ver con la comodidad de tirar el aparato desde un buen puente, o por un barranco, o incluso por el cibanto más próximo a casa. Tú mismo eliges el sitio y el día para deshacerte de él, sin papeletas. Por no hablar de la voluptuosidad de ver caer tu frigorífico, contemplar cómo se despeña y escuchar el crujido del metal contra la roca. ¡Qué momento!
Y luego, para los nostálgicos y sentimentales, siempre está el placer de volver durante los próximos treinta o cuarenta años y seguir viendo allí tu vieja televisión, y recordar los momentos tan gratos que pasaste frente a ella… Puede que tú ya no estés en este mundo, pero ella seguirá allí, y tus hijos, cuando vayan a verla, también te recordarán a ti.
Todo mucho más humano y más auténtico que la frialdad del reciclaje.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Restaurante Madreselva: una exquisitez en la Sierra de Segura profunda





























Fotos: David Broncano

 
Hay personas que saben aplicar con éxito el sabio consejo que dice: “si la vida te da un limón, hazte una limonada”. Es el caso de Giuseppe y Moni, una pareja que hace veintiún años decidieron venirse a vivir a La Parrilla, aldea de Pontones aislada en plena montaña y, entonces, prácticamente abandonada. Después de muchos años alejados del mundanal ruido, el carril de tierra que pasa por delante de su casa se convierte en una carretera. Luchan en vano para evitar que el tráfico acabe con el modo de vida que habían elegido, pero, ante la evidencia del asfalto, dan un giro: aprovechan su experiencia previa en hostelería y convierten su casa en un restaurante.
Su nombre es Madreselva y está en un entorno paisajístico que es una gozada, sobre todo si se disfruta comiendo en la terraza. Formando equipo con sus hijos, Giuseppe y Moni han acertado a ofrecer una comida sin trampa ni cartón, donde destacan las carnes asadas, las verduras al horno, las ensaladas y unos postres caseros para chuparse los dedos. Cocina mediterránea y serrana, con toques italianos (Giuseppe) y muchos productos de su propia huerta, que cultivan de forma ecológica desde mucho antes de abrir el restaurante. Todo buenísimo y con una excelente relación calidad-precio. Además, su trato con el cliente es una combinación de profesionalidad y familiaridad en sus justas dosis.
Los creadores de Madreselva no buscaron un paisaje para enmarcar un restaurante, sino que echaron raíces en una tierra como opción de vida y después han ofrecido lo que tienen y lo que saben. Y esa autenticidad se transmite en su cocina. En fin, Madreselva es un lujo en la Sierra de Segura profunda y un ejemplo para el sector turístico de nuestra comarca. Desarrollo sostenible en estado puro.
Por si no se nota mi firme determinación de hacer publicad de lo que me gusta, este es el teléfono de Madreselva: 953 128 182.
Que aproveche.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Este año, original cosecha de pepinos de siembra aérea en Cañada Catena

















Foto: www.estonoeh.es


Como bien sabéis, los hortales de la Sierra dan unos pepinos de muy buen ver y mejor comer. Hace unos días, sin embargo, el monte quedó sembrado de unos pepinos que, aunque de tamaño estaban muy bien, eran francamente rarillos de consistencia y de color. Algo nunca visto por aquí. Y además, en un terreno tan agrio… Eran similares a los de la foto.
Un amigo mío, llamémosle Juampe, los vio cuando estaba trabajando en la extinción del incendio causado por el Mirage que se estrelló el pasado 10 de septiembre entre Cañada Catena y La Espinareda. Juampe, exquisito agricultor en sus ratos libres, quedó como abducido ante la vista de semejante prodigio y fue presto a echarle mano. De pronto, un comandante del Ejército del Aire le gritó: “¡Nooo, eso ni tocarlo!”. Y explicó a Juampe y sus compañeros que aquello era nada menos que una bala antiaérea. Es decir, un pepino capaz de derribar un avión enemigo.
Me cuenta Juampe que, según el comandante, el avión llevaba 270 hortalizas de aquellas. Y que tanto él como sus compañeros, prefirieron no imaginar lo que habría hecho con sus cuerpos -frágiles sacos de carne y huesos- un pepino que puede echar a tierra a un F-18, en el caso de que lo hubieran cogido y manipulado durante ¡las dos o tres horas que estuvieron trabajando en la zona antes de que alguien les advirtiese del peligro!
 Es dura la vida de quienes luchan contra el fuego. Pueden ser víctimas hasta del fuego amigo.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Juega a pillar cuatro gazapos sobre el Parque Natural













Aprende jugando y caza los cuatro gazapos que hay en los textos que ves arriba.
¿Ya?
Efectivamente: en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas no hay corzos, ni águilas imperiales, ni alcornoques que den corcho, ni altas cumbres con ambiente playero, donde la temperatura aumenta según subimos.
El primer gazapo aparece en un folleto dedicado a la Cerrada del Utrero, de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. El segundo y el tercero pertenecen a un librito turístico de la Diputación Provincial de Jaén. Y el cuarto lo podemos ver en el libro “La Sierra de Segura.El Sur Verde". El autor de este último gazapo es…soy…
Vale, soy yo.
¿Y qué?
¿Tú eres perfecto?
¿Eh?

lunes, 21 de septiembre de 2009

Llegan el otoño y el azafrán serrano

Foto: www.loporzano.es
 
El otoño también es florido, aunque de manera humilde. El inicio de la estación nos ha regalado la "resurrección" del azafrán serrano que, evidentemente, no tiene nada que ver con el que le echamos a la paella. En otras tierras le llaman quitameriendas. El origen de este nombre parece que viene de que, cuando se trabajaba en el campo de sol a sol, la aprición de esta flor coincidía con el momento en que las tardes empezaban a ser demasiado cortas para que diese tiempo a pegarse una buena merienda y seguir trabajando.
El otoño viene guiscanero (*), según los muchos y afamados expertos de la Sierra de Segura. Las lluvias de estos días, seguramente, llenarán las cestas.
(*) Guíscano = níscalo

sábado, 19 de septiembre de 2009

Medio Ambiente pasa a Defensa la factura del incendio de Cañada Catena

La Consejería de Medio Ambiente se está poniendo en su sitio con el asunto del accidente aéreo de Cañada Catena. Lo podeis ver en El País. Va exigir a Defensa que pague el millón largo de euros que costó extinguir el incendio y va a apoyar la previsible petición de la Junta Rectora del Parque para que no haya más vuelos militares sobre nuestras cabezas. Creo que también hay que pedir a Defensa que se haga cargo de los gastos de restauración de la zona.
Ah, para El País, Cañada Catena también está en Cazorla, por supuesto.

Más repercusión mediática del conflito de El Maguillo

El conflicto del sondeo de El Maguillo ha sido también recogido en Diario Jaén y en El País. Teresa Fernández, portavoz de la Plataforma que se opone al sondeo, afirma que "han vendido a los comuneros el proyecto de regar los olivares, pero no se sostiene ni medioambientalmente ni económicamente".
Para variar, ambos medios también sitúan Beas de Segura en Cazorla. No sé, a lo mejor es más práctico que empecemos a cambiar nombres, tales como Beas de Cazorla, La Puerta de Cazorla, Hornos de Cazorla, e incluso Segura de Cazorla. A ver, prueba a decirlo varias veces... de acuerdo, suena raro, pero es cosa de repetirlo, como hacen los periódicos...Es broma, claro.

viernes, 18 de septiembre de 2009

El sondeo de El Maguillo llegará al Parlamento Europeo



La Plataforma por la Defensa de los Valles Verdes continúa su lucha contra el sondeo de El Maguillo, en Beas de Segura. Una lucha larga, tenaz y metódica que próximamente va a ser conocida por el Parlamento Europeo, como informa hoy el diario El Mundo. (Por cierto, sitúa El Maguillo y Beas de Segura en Cazorla.¡Señor, qué cruz...!)
Siempre habrá quien apueste por regar más y más hectáreas de olivar. El regadío es una aspiración profundamente anclada en la cultura rural que, hasta hace poco, nadie ponía en cuestión. Pero los tiempos están cambiando y el uso del agua hay que mirarlo con lupa. Se está haciendo la presa de Siles. ¿Soporta la Sierra nuevas vueltas de tuerca en el uso agrícola del agua? ¿Hasta cuándo?

¿Distingues un gorrión de una lechuza?

 
Foto: clubes CPN

Si, definitivamente, estás decidido a conocer la diferencia entre un gorrión y una lechuza, y además se lo quieres contar a la gente, el Centro de Capacitación Forestal El Vadillo te ofrece un curso que te vendrá de maravilla. Seguro que es bueno, porque lo da el ornitólogo Humberto Gacio, autor de la "Guía de Aves" de nuestro Parque Natural y profesional con mucho bagaje detrás. El Centro ofrece muchos otros cursos interesantísimos para los que estamos enganchados a la naturaleza, y lo tenemos muy cerca... al menos en linea recta. Ya comentaremos.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Hoy, un temazo y unas risas

Accidentes aéreos, accidentes de bici, accidentes de parapente… ¡qué pesadilla de blog, sólo me falta calentaros la cabeza con la gripe A!
Os voy a sacar del oscuro pozo en el que yo mismo os he metido con un temazo y unas risas . Y de paso, un homenaje a la bici y a los que se la curran por los interminables cuestarrones de la Sierra de Segura.
Por cierto, ¿sabéis cómo definió la bici un orcereño de los de antes?:
“¡Hay que ver, un ingenio tan seco, y lo que anda!”
Una forma serranísima de definir un medio de transporte sostenible. Se lo oí contar a Emilio de la Cruz.
Hala, criaturas, a disfrutar con Sergio Makaroff: “Tranqui, tronqui”.